Provincia de Judea, año 66 d.C  Estalla la primera de las tres principales rebeliones de los judíos contra el Imperio romano , la también llamada “Gran Revuelta Judía”. Tras cuatro años de guerra, las legiones romanas destruyen las principales fortalezas hebreas, masacran y esclavizan a la población y saquean e incendian el templo de Jerusalén. Esta derrota, muy importante desde el punto de vista histórico, acaba con el Estado judío tal como se conocía en la antigüedad.

Uno de los caudillos de esta rebelión, Josefo, es capturado y llevado ante la presencia del general Vespasiano al que le pronosticará que será el próximo emperador. Cuando esta predicción se cumple, Josefo, como gratificación, es absuelto. El emperador le otorga la ciudadanía romana,  un nuevo nombre, Flavio Josefo, y una pensión vitalicia, pudiendo dedicar su vida a escribir. En una de sus obras, “Antigüedades judías” se hace referencia por primera vez, en una obra no cristiana a “un hombre bueno, considerado virtuoso, que quizá fuera el Mesías, de quién los profetas habían contado maravillas, de nombre Jesús”.

En los primeros tres siglos del Cristianismo, aparecen diversos autores que abordan la naturaleza "más que humana" de Jesús atribuyéndole un carácter divino o semidivino como Hijo de Dios. En el siglo IV estos debates se canalizan en dos grupos : los que afirmaban que el Hijo había sido creado por Dios desde el principio, y que por tanto no podía identificarse con él y los que afirmaban que el Hijo formaba parte de la deidad del Padre, dando forma así, al dogma oficial de la Iglesia que desembocaría en la Santísima Trinidad ( Concilios de Nicea, año 325 y de Constantinopla, año 381 ).

Sin embargo, el dogma oficial de la Iglesia no consigue apagar el interés que ha despertado la figura Jesús – hombre y que aparece con desigual intensidad a lo largo de la Historia. Según las escrituras,  Jesús era completamente humano . Nació y vivió como hombre. Fue acusado de comilón y bebedor, amigo de prostitutas, sus familiares lo tuvieron por un loco…y ese Jesús es el que le interesa al fotógrafo Carlos Puga. Un hombre.

En este trabajo, Puga nos muestra inquietantes imágenes en penumbra, como si del interior de una iglesia se tratara, que nos invitan a la reflexión y al recogimiento : la figura de Jesús, sufridor y vulnerable por su doble naturaleza , humana y divina, como nexo entre el Cielo y la Tierra; la Virgen, guardada por siniestros monjes que moralizan y tapan la imagen de Jesús cuando pecan; animales agresivos e inquietos, que nos anuncian peligro, objetos deteriorados que nos hablan de la fugacidad de la vida, hombres y mujeres desnudos, en actitudes provocativas, mostrándonos las tentaciones de la carne…

El desorden y el caos, como crítica a los que condenan el  placer y el pecado y que, sin embargo, caen en sus desmanes…la fe se puede olvidar cuando conviene, e incluso venderse, porque sólo vale 60 céntimos.

Un mundo al revés al que Dios ofrece la vida de su hijo para redimir a la Humanidad de la naturaleza pecadora heredada de Adán. Una víctima, un  “cordero” sacrificado sobre una tabla, sea una mesa o una cruz. Un salvador, del que no sabemos si llegó a entender la difícil y cuestionada misión que su padre le encomendó.

En definitiva, un jeroglífico de imágenes que invita al espectador a llegar a sus propias conclusiones. Rita Ibarretxe.Comisaria


Artículos de prensa

articulos prensa carlos puga1001 articulos prensa carlos puga1002 articulos prensa carlos puga1003
Free Joomla Lightbox Gallery