OBRA

Las ramas de los árboles brotan

Los sentimientos de tristeza y estrés existencial por la observación del proceso de degradación de la naturaleza, como consecuencia de las actividades humanas, es lo que el filósofo australiano Glenn Albrecht, en el año 2005, denominó “solastalgia”, una forma de nostalgia, de “angustia anticipada” por la pérdida de un hogar, de un entorno natural, sin haberlo abandonado. ...

Coordenadas inciertas

Entre finales del XIX y principios del XX tiene lugar en Europa e Hispanoamérica un movimiento literario denominado «Modernismo » caracterizado por una actitud inconformista ante la sociedad burguesa de la época. ...

El otro yo

“Pienso donde no soy, luego soy donde no pienso” es la afirmación del filósofo y psicoanalista Jacques Lacan que desafía nuestra idea de una imaginada unidad interna, y rebela nuestra alteralidad interior mediante un juego de palabras con el que replica al también filósofo Descartes, autor de la célebre frase : “Pienso luego existo”. ...

Sentimiento oceánico

El proyecto «Sentimiento oceánico» hace referencia al concepto que aparece a principios del siglo XX a partir de la relación epistolar entre el escritor francés Romain Rolland y el padre del psicoanálisis Sigmund Freud para denominar un estado emocional transitorio, de unión entre el individuo y el mundo, como si fuera una gota de agua que se funde con el océano; y aunque ambos difieran en los motivos que provocan esa sensación, para el primero, el sentimiento religioso y para el segundo, la mente, ante la contemplación de determinados estímulos, ambos quedan fascinados por su atracción. ...

Cuaderno de ejercicios para poetas visuales

Unos 11.000 kilómetros separan Galicia de Japón, y una distancia similar, no en un sentido geográfico, nos podría alejar a siete fotógrafas gallegas de los escritores de haikus Yamazaki Shokan, Den Sutejo, Chisoko, Bashoo Matsuo, Mukai Kyorai, Fukuda Chiyojo, Masaoka Shiki o Kadokawa Haruki.. ...

Un esfuerzo de silencio

Un proyecto fotográfico por delante y una repentina falta de ideas. A medio camino el silencio, como medio de reflexión y análisis de lo que nos rodea. Mientras tanto, y ante el vacío se piensa, se fotografía y se espera y durante esta búsqueda las palabras de Roland Barthes: “La subjetividad absoluta sólo se consigue mediante un estado, un esfuerzo de silencio (cerrar los ojos es hacer hablar la imagen en el silencio)”. ...

Cosas que eché de menos

Un día mirando libros de fotografía en una biblioteca de Vigo, vi una serie de fotos sobre la emigración realizadas por Manuel Ferrol en el año 56. ...

Una sensación de carencia, de aislamiento en espacios artificiales, de falta de libertad y de vacía conexión permanente, aparece poco a poco en nuestra mente de eternos nómadas caminantes; inquietos por esta zona de confort excesiva, anhelamos «volver a sentir», conectarnos con la tierra, perdernos en la lejanía de un cielo, un bosque o de una montaña.

Comenzamos a caminar poco a poco, recuperando nuestro cuerpo y nuestros sentidos, tomamos consciencia de la naturaleza que aún nos rodea, recibiendo la riqueza de las percepciones que nos proporciona el canto de un pájaro, el murmullo de un río, el sonido de nuestras pisadas y el olor de la vegetación mojada, nos damos cuenta de nuestro vínculo con el mundo y nos sentimos parte de un todo, constituyendo este vagar constante y sin prisa, una experiencia envolvente.

Todo fluye alternándose concentración y ensoñación, interpretamos estas sensaciones y empezamos a darles sentido, aflorando nuestro ser más emotivo que dibuja mentalmente nuevas sendas, direcciones y territorios mientras intentamos buscar nuestro paisaje propio y personal, dentro de los paisajes que se nos han dado construidos.

El espacio interior se nos revela frente al exterior , avanzando con la mente por nuestra vida y nuestra memoria, enlazándose , como la propia naturaleza salvaje, nuestras vivencias pasadas con las esperanzas futuras, reactivando así, nuestro impulso vital.

En la sociedad de lo rentable y lo tecnológico, el espacio que habitamos se ha transformado en algo uniforme, impersonal y sin vida. Necesitamos volver a experimentar lo vivo, lo real , lo que podemos percibir a través de nuestro cuerpo cada vez más sedentario, para darnos cuenta de la importancia que tiene el deseo de descubrir «nuestro paisaje», conquistarlo y darle significado a través de lo que nos dicen los sentidos.

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